Archivos de la categoría ‘Vinos’

Los bodegueros esperan la peor cosecha en 10 años

febrero 11, 2014

MENDOZA.- Mendoza seguirá siendo la tierra del sol y del vino, pero no siempre el clima (sobre todo meteorológico, pero también político y económico) le juega una buena pasada. Y a la vista están las cifras de lo que ocurrirá en esta temporada no sólo aquí, sino en todo el país: e l pronóstico de cosecha 2014 será el peor de la última década . Ahora, a este panorama se suman -aun con el beneficio del dólar alto- el problema inflacionario y la especulación, lo que ha puesto en alerta al sector ante los significativos aumentos que dispusieron sus proveedores.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer la estimación de producción de uvas para la vendimia de este año, y los resultados son negativos: esperan una baja de 19% en relación con la temporada 2013. Y, en Mendoza, que abarca el 60% de los viñedos de la Argentina, la caída será de 17%. Para el Gobierno se explica en el clima: heladas tardías, vientos cálidos en floración, olas de calor, granizo y déficit hídrico.

El titular del organismo, Guillermo García, dijo a LA NACION que era una de las cosechas “más bajas de los último 12 años”, aunque agregó que para el resto del año hay stock vínico que, sumado a la cosecha en puerta, podrá abastecer las ventas internas y externas hasta 2015. “Será una de las vendimias más chicas, en volumen, por las inclemencias climáticas, sobre todo una helada tardía, pero el estado del viñedo es bueno. Esto no tiene una afectación fuerte ahora, lo que nos preocupa es el aumento y la especulación de los proveedores”, expresó Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina (BA), entidad que representa a 265 bodegas de todo el país.

“La baja en la cosecha puede afectar a futuro, pero hoy tenemos el stock en equilibrio. Lo que nos preocupa es la especulación y la inflación; el productor es el más afectado”, dijo José A. Zuccardi, bodeguero mendocino y titular de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA).

El país es el quinto productor de vinos del mundo. El 75% de la elaboración es para el mercado interno y el 25%, para el externo. El consumo experimentó el año pasado un aumento de 3,75%, mientras que las exportaciones, de a poco, comienzan a repuntar: el primer semestre de 2013 cerró con una caída de 30%, mientras que el año terminó con una baja de 13 por ciento.

Los empresarios señalan que durante tres años perdieron una franja del mercado que quedó en manos de España y Chile, sobre todo en vinos fraccionados -a menos de US$ 30 la caja- y en vinos a granel. Pina dice que con la “adecuación cambiaria” esperan poder recuperar ese negocio y mejorar la competitividad, aunque el comportamiento de los proveedores puede jugarles en contra. “Hicimos un relevamiento que ya está en manos de Augusto Costa [secretario de Comercio, con quien se reunieron el martes] en el que se observan subas de entre 15 y 20% en los insumos en una semana”, contó el titular de BA, que agregó que Costa los convocaría para analizar la situación. “El crecimiento en el consumo se da con los vinos de mayor valor. Se está tomando más vino y de mejor calidad, pero tenemos que recuperar el mercado que se perdió con el segmento de menos de 30 dólares”, añadió Zuccardi.

Para el sector, los incrementos de productos e insumos agrícolas, de elaboración, de fraccionamiento, repuestos y servicios son la mayor preocupación. “En algunos rubros nos elevan los precios, y esto no es razonable. Estamos a la espera oficial para evitar aumentos excesivos”, dijo Zuccardi sobre las subas en cartón, vidrio, cajas y cápsulas. “Hay incertidumbre en la provisión, con precios abiertos. Así, el esfuerzo se diluye”, acotó Pina, y agregó: “No estamos en mercado de demanda, sino de oferta. Y es muy difícil competir si los costos aumentan. Sabemos que no podemos trasladar esto a las góndolas porque el vino no es de primera necesidad”.

Los empresarios dicen que el pequeño productor es el que más pierde en momentos de devaluación e inflación. Esta semana el gobierno provincial confirmó que no habrá límites para la compra de vino que hará el Estado a los productores ($ 2,70 el litro de contado, y $ 3, financiado). Podrá adquirir más de 50.000 litros por productor. “Queremos una medida que tenga efecto y llegar a la mayor cantidad de productores y tenedores de vinos”, señaló el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg. Los pequeños viñateros ya expresaron sus reparos a la iniciativa porque una gran porción ya vendió su producción y a un precio menor.
La Nacion

Los bodegueros esperan la peor cosecha en 10 años

febrero 11, 2014

endoza seguirá siendo la tierra del sol y del vino, pero no siempre el clima (sobre todo meteorológico, pero también político y económico) le juega una buena pasada. Y a la vista están las cifras de lo que ocurrirá en esta temporada no sólo aquí, sino en todo el país: e l pronóstico de cosecha 2014 será el peor de la última década . Ahora, a este panorama se suman -aun con el beneficio del dólar alto- el problema inflacionario y la especulación, lo que ha puesto en alerta al sector ante los significativos aumentos que dispusieron sus proveedores.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer la estimación de producción de uvas para la vendimia de este año, y los resultados son negativos: esperan una baja de 19% en relación con la temporada 2013. Y, en Mendoza, que abarca el 60% de los viñedos de la Argentina, la caída será de 17%. Para el Gobierno se explica en el clima: heladas tardías, vientos cálidos en floración, olas de calor, granizo y déficit hídrico.

El titular del organismo, Guillermo García, dijo a LA NACION que era una de las cosechas “más bajas de los último 12 años”, aunque agregó que para el resto del año hay stock vínico que, sumado a la cosecha en puerta, podrá abastecer las ventas internas y externas hasta 2015. “Será una de las vendimias más chicas, en volumen, por las inclemencias climáticas, sobre todo una helada tardía, pero el estado del viñedo es bueno. Esto no tiene una afectación fuerte ahora, lo que nos preocupa es el aumento y la especulación de los proveedores”, expresó Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina (BA), entidad que representa a 265 bodegas de todo el país.

“La baja en la cosecha puede afectar a futuro, pero hoy tenemos el stock en equilibrio. Lo que nos preocupa es la especulación y la inflación; el productor es el más afectado”, dijo José A. Zuccardi, bodeguero mendocino y titular de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA).

El país es el quinto productor de vinos del mundo. El 75% de la elaboración es para el mercado interno y el 25%, para el externo. El consumo experimentó el año pasado un aumento de 3,75%, mientras que las exportaciones, de a poco, comienzan a repuntar: el primer semestre de 2013 cerró con una caída de 30%, mientras que el año terminó con una baja de 13 por ciento.

Los empresarios señalan que durante tres años perdieron una franja del mercado que quedó en manos de España y Chile, sobre todo en vinos fraccionados -a menos de US$ 30 la caja- y en vinos a granel. Pina dice que con la “adecuación cambiaria” esperan poder recuperar ese negocio y mejorar la competitividad, aunque el comportamiento de los proveedores puede jugarles en contra. “Hicimos un relevamiento que ya está en manos de Augusto Costa [secretario de Comercio, con quien se reunieron el martes] en el que se observan subas de entre 15 y 20% en los insumos en una semana”, contó el titular de BA, que agregó que Costa los convocaría para analizar la situación. “El crecimiento en el consumo se da con los vinos de mayor valor. Se está tomando más vino y de mejor calidad, pero tenemos que recuperar el mercado que se perdió con el segmento de menos de 30 dólares”, añadió Zuccardi.

Para el sector, los incrementos de productos e insumos agrícolas, de elaboración, de fraccionamiento, repuestos y servicios son la mayor preocupación. “En algunos rubros nos elevan los precios, y esto no es razonable. Estamos a la espera oficial para evitar aumentos excesivos”, dijo Zuccardi sobre las subas en cartón, vidrio, cajas y cápsulas. “Hay incertidumbre en la provisión, con precios abiertos. Así, el esfuerzo se diluye”, acotó Pina, y agregó: “No estamos en mercado de demanda, sino de oferta. Y es muy difícil competir si los costos aumentan. Sabemos que no podemos trasladar esto a las góndolas porque el vino no es de primera necesidad”.

Los empresarios dicen que el pequeño productor es el que más pierde en momentos de devaluación e inflación. Esta semana el gobierno provincial confirmó que no habrá límites para la compra de vino que hará el Estado a los productores ($ 2,70 el litro de contado, y $ 3, financiado). Podrá adquirir más de 50.000 litros por productor. “Queremos una medida que tenga efecto y llegar a la mayor cantidad de productores y tenedores de vinos”, señaló el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg. Los pequeños viñateros ya expresaron sus reparos a la iniciativa porque una gran porción ya vendió su producción y a un precio menor.
La Nación

Menos uva para el 2014

febrero 5, 2014

El INV junto al Ministerio de Agroindustria anunciaron ayer el pronóstico de cosecha para esta temporada. El resultado es que este año, en total, se estima para Argentina 19.2% menos que en 2013.

El titular de la cartera, agregó que los principales factores que incidieron en la baja son las heladas y la grave ola de calor que sufrió Mendoza.

Por otro lado, anunciaron hoy que las compras de vino que hará el Estado a los productores, a $2,70 el litro de contado y $3 financiado, se realizarán sin ningún límite en la cantidad del producto.

Según informó si bien en un principio se estipuló un tope de 50.000 litros por productor, “las operaciones se realizarán sin ningún límite en la cantidad”.

”Con el gobernador Francisco Pérez decidimos eliminar el tema del tope de 50.000 litros. Vamos a recibir todas las ofertas que sean necesarias, pero por supuesto vamos a tener la potestad de discriminar para seguir apuntando a lo que es nuestro objetivo que es tonificar el precio para el pequeño productor“, manifestó Barg.

“Esta es una medida que tiene que beneficiar claramente al pequeño productor. Queremos una medida que tenga efecto y llegar a la mayor cantidad posible de productores y tenedores de vinos“, agregó.

Toda la operatoria, al igual que se hace con el mosto, se realizará a través de la web del Mercado de Productos Argentinos (Merproar), mientras que el reglamento y las condiciones estarán disponibles desde la página de internet de Mendoza Fiduciaria (www.mendozafiduciaria.com) a partir de la semana que viene, momento en el que esta herramienta comenzará a estar disponible.

En tanto desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), se encargarán de analizar el vino que se ofrezca para garantizar la calidad del producto que se pretenda comercializar.
Según se explicó, se trata de una metodología sencilla, en la que el pequeño productor o elaborador deberá presentar la muestra de vino a la delegación del INV, y a partir de ahí se desarrollarán distintos pasos para analizar la calidad del vino ofrecido.

“Se van a analizar todas las propuestas que lleguen sin límite en la cantidad, pero siempre priorizando al pequeño productor“, reafirmó el Ministro de Agroindustria y Tecnología.
Edicion Rural

Siguen cayendo las ventas internas de vino en botella

diciembre 9, 2013

A contramano del negocio del vino que todavía no encontró su piso, los espumantes siguen ganando terreno entre los consumidores argentinos y ya desplazaron a la cerveza como la bebida de la noche a nivel local, con una facturación superior a los $ 2500 millones anuales. Así lo publicó el diario La Nación.

De acuerdo con los datos oficiales del INV, las ventas de vino en botellas acumulan en los primeros ocho meses del año una caída de 5,2% en volumen. La contracara de este mal momento es la categoría de los espumantes que en el mismo período muestra un incremento de 8,4% en hectolitros y en los últimos diez años registró un crecimiento de 160 por ciento. “Mientras que el mercado del vino está estable, el de los espumantes está creciendo a una tasa superior al 6%, lo que explica que la oferta se haya multiplicado en los últimos años. Hasta hace poco éramos cuatro o cinco bodegas las que competían en este negocio y hoy prácticamente todas las empresas tienen su propio de espumante”, señaló Fernando Marcos, gerente de marketing de la bodega Norton. “El espumante es una bebida muy versátil para disfrutarse como aperitivo o de acompañamiento en las comidas. Esta tendencia que ya existe en el resto del mundo se está imponiendo también en la Argentina. La calidad de los espumantes mejoró notablemente por el cambio de mentalidad, la mayor oferta a precios módicos y el uso de la copa adecuada hicieron que se disparara el consumo”, coincidió Guillermo Repenning, director comercial de Cruzat.

Una de las claves que explica el crecimiento del negocio de los espumantes es la desestacionalización del consumo y, en este sentido, en la industria reconocen el papel clave que jugaron las marcas líderes “Desde hace años venimos trabajando fuertemente en la desestacionalización del consumo, fomentando los tragos con espumantes, proponiendo diferentes formatos, como el mágnum, y trabajando con lanzamientos como el Chandon Delice, con el que buscamos descontracturar la categoría y hacerla más versátil”, señaló Fernando Gouiran, director de Comunicaciones, Eventos y Trade Marketing de Moët Hennessy Argentina, la empresa dueña de Bodegas Chandon.

La explosión del consumo fue acompañada por una esperable multiplicación de la oferta, con más de 50 bodegas que ingresaron en el negocio -desde Viniterra y Finca Las Moras hasta Gancia y Renaissance (la marca creada por el abogado Víctor Stinfale)-, lo que obligó a los jugadores más grandes a reforzar su cartera de productos. “Hoy el consumidor busca en los espumantes el aval que le da la bodega en vinos, por esto bodegas con una performance positiva en el mercado de vinos, tienen performances positivas con sus lanzamientos de espumantes”, afirmó Adrián Cura, gerente de marketing de Casa Bianchi.

Para explicar el crecimiento de la categoría, en el sector destacan la suba de las ventas en el llamado canal on pre mise (botella abierta). “En el canal on premise la venta se desestacionalizó y tenemos consumo todo el año con una curva de volumen similar al resto de las bebidas, pero como contracara están los supermercados y autoservicios, donde todavía fin de año significa el 50/60% del volumen del año”, sostuvo Juan Faggiolini, líder de grupo de marcas de Bacardí-Martini, que acaba de ingresar en la categoría en el país con el lanzamiento de su primer espumante elaborado en la Argentina. En Gancia -que también participa en la categoría con su línea de Gancia Italian Secco, un espumante al estilo italiano-, por su parte, destacan el crecimiento que se registra de la mano de los jóvenes y la noche. “En busca de nuevos mixes, el consumidor joven adoptó la mezcla con espumantes a la hora de probar cócteles novedosos, siguiendo una tendencia que ya es muy fuerte en Europa”, explicó Matías Bosch, líder de grupo de marcas Gancia.

La buena coyuntura que vive el negocio argentino de los espumantes también trasciende las fronteras. En un momento en que las exportaciones de vino argentino están estancadas e incluso registran una pequeña caída en volumen, los espumantes siguen conquistando nuevos mercados internacionales. “En nuestro caso, las exportaciones están 60% arriba de 2012 y China explica gran parte de este crecimiento. Hace dos años empezamos a vender un espumante dulce natural, con la marca Capriccio, y nos quedamos sin producto. Como todos los mercados inmaduros en materia de vino, lo dulce tiene muy buena repercusión”, explicó Rafael Squassini, director comercial y dueño de la bodega Dante Robino..
Edicion Rural

El dólar barato golpea a las bodegas

noviembre 14, 2013

La pérdida de competitividad como producto de la inflación en dólares ya dejó de ser una amenaza para convertirse en una realidad para la industria del vino, que se prepara para cerrar el año con una importante caída en las exportaciones.

Según La Nación, en las últimas dos décadas, las bodegas habían sido uno de los pocos sectores que se podían jactar de mostrar un crecimiento de la demanda del exterior, basado en la venta de productos de alto valor agregado y no en una mejora en los precios internacionales de las commodities . Sin embargo, en los primeros nueve meses del año las exportaciones totales de la industria -que incluyen vinos fraccionados y a granel- acumulan una caída de casi el 20% en volumen y del 5,5% en dólares, según precisó un informe de la consultora Caucasia Wine Thinking.

El panorama es apenas un poco mejor cuando se toman en cuenta exclusivamente las ventas al exterior de los vinos embotellados, que tuvieron un aumento de 2,3% en dólares hasta alcanzar los US$ 557 millones, pero en volumen también sufrieron una caída, aunque mucho más moderada, del orden del 0,5 por ciento.

El descenso más marcado del volumen de las exportaciones da cuenta de la suba en el precio promedio de los vinos argentinos que se venden en el exterior, de la mano de la moda del malbec, pero también se explica por la pérdida de compradores internacionales para las líneas más económicas. En este caso, el obstáculo que enfrentan las bodegas argentinas es la imposibilidad de trasladar los aumentos de costos a sus precios de venta en el exterior, una práctica que a nivel local está generalizada en todas las industrias como consecuencia de la inflación.

“Seguimos siendo competitivos, el tema es que ese piso se mueve año tras año. Entonces en 2014, para seguir siendo competitivos tendremos que ir a un segmento de precios superior y el comercio mundial no funciona así”, señaló Juan Carlos Muñoz, presidente de la bodega Viña Las Perdices.

En Luigi Bosca comparten la preocupación y aseguran que exportar vinos argentinos a un valor FOB inferior a los 30 dólares por caja de 9 litros (lo que implica, aproximadamente, unos diez dólares por botella en un supermercado en Nueva York o Londres) resulta cada día más difícil con el actual tipo de cambio. “Hay que ser muy eficiente para competir en esa franja. Es un problema, porque el 75% del mercado mundial se mueve en estos niveles de precio”, explicó Alberto Arizu, gerente comercial de la bodega mendocina.

Los bodegueros argentinos además se quejan de que el panorama es especialmente complicado cuando se trata de ingresar a los mercados europeos. “Europa está muy complicada. Ahí no es difícil encontrar bodegas españolas ofreciendo vinos a menos de dos euros por botella”, explicó Martín Pérez Cambet, gerente comercial de la bodega Casarena.

En Caucasia, por su parte, aseguran que la pérdida de clientes internacionales prácticamente no perdona ninguna región. “El único continente donde creció la demanda fue en Asia, de la mano de China, Japón y Hong Kong, pero no logró revertir la tendencia de la industria, ya que en términos absolutos Asia tiene una base pequeña y representa sólo el 14% del volumen del vino argentino”, explicaron en la consultora..
Edicion Rural

Con un crecimiento de 4%, el vino logra recuperar consumo interno

agosto 29, 2013

Los despachos de vino de las bodegas para el consumo interno crecieron 13% en julio pasado y, de esta manera, acumulan un alza de 4,2% desde enero, a 573,25 millones de litros, según informó el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), organismo de control y auditoría del sector, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Agricultura. Así, supera en 23,3 millones a lo vendido durante los siete primeros meses de 2012.
Los datos son alentadores, si se tiene en cuenta que durante el mismo lapso, en 2012, los despachos se habían incrementado un 2% y, en 2011, apenas un 1,2%, según información del INV. De hecho, el consumo venía en declive desde hace largos años, pero de a poco y con el plan estratégico público-privado del sector se logró frenar esa caída.
“Los despachos de vinos al mercado interno significan el 75% de las ventas totales de vino; podemos notar que cambió la tendencia, ya que de enero a julio de 2013 tuvo un crecimiento de 8% con respecto a 2010, un 6% frente a 2011 y un 4% contra a 2012”, destacó Guillermo García, presidente del INV, y subrayó el papel del Plan Estratégico implementado desde 2004 en el cambio de tendencia.
El mayor consumo fue impulsado, sobre todo, por el aumento de los vinos de “color” (tintos o rosados), que crecieron un 8,5% hasta julio y aportan el 77,5% del total, en tanto que los blancos continúan su retroceso, iniciado ya hace años por una tendencia hacia el consumo de tintos, al reducirse un 8,3% en lo que va del año.
También la venta de vino en botella compensó la caída en otros envases que pierden también mercado desde hace años, las damajuanas y tetra-brik. El consumo en botella creció 12%, a 304 millones de litros, el 53% del total.
En tanto, el despacho en damajuanas cayó 14%, a 24,8 millones de litros y se quedó con apenas 4,3% de las ventas totales. La venta en tetra-brik, que había recuperado parte de sus ventas durante 2012, volvió a caer este año, aunque apenas un 1,8%, a 243 millones de litros, y aún aporta el 42,4% del mercado interno.
Según el informe del INV, también se destacó el crecimiento de los vinos varietales, cuyo consumo aumentó un 18,4%, a 105,5 millones de litros, el 18,4% del total. También continúa incrementándose la venta de espumantes, gracias a la aparición de diferentes variedades y estilos, con un alza de 12,5% desde enero. En tanto, los vinos genéricos (que no especifican variedad en la etiqueta y son los que más se venden) aumentaron 3,1%, a 444,7 millones de litros, el 77,5% del total.
“Hemos tenido, en cuanto a producción, dos años normales en 2011 y 2013, y dos años complicados en 2010 y 2012. Por lo tanto, independientemente de lo que sucede con el clima, lo cierto es que las ventas en volumen están teniendo un comportamiento positivo”, destacó García. A nivel general, incluyendo exportaciones, la industria vendió hasta julio 740,6 millones de litros de vinos.
Cronista

El INV debate para incorporar al Vino de la Costa como producto regional

julio 19, 2013

El próximo lunes el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García, se reunirá con la Comisión Asesora Técnica del sector para discutir sobre la aprobación del Vino de la Costa como producto regional.

El lunes 12 de junio se había publicado la Resolución 23/13 que autorizó de forma excepcional la producción de este vino elaborado a partir de Vitis Labrusca, una uva prohibida por ley para la elaboración de vinos, también conocida como “uva chinche”. Son casi 24 las hectáreas destinadas a este fin, y se encuentran distribuidas en los distritos de Avellaneda y Berisso de Buenos Aires.

En el encuentro de la próxima semana, García presentará el borrador de una “resolución complementaria” que acompañará a la 23/13. En el texto se detallarán las condiciones bajo las cuales se aceptará al Vino de la Costa como producto regional.

Así, el presidente del Instituto buscará poner fin a la polémica y a las críticas que se despertaron luego de que autorizara la producción de estos vinos, por pedido expreso del Ministerio de Agricultura de la Nación.

“Llevaremos una propuesta ala Comisión Asesora y escucharemos las ideas que nos quieran acercar. Las entidades podrán estar tranquilas porque detallaremos cómo vamos a trabajar”, señaló Guillermo García.

Algunos de los organismos que conforman la Comisión Asesora Técnica del sector vitivinícola, se mostraron cautos respecto de la convocatoria del INV y revelaron que no llevarán propuestas concretas sobre el tema “Vino de la Costa”. “Vamos a escuchar el planteo del INV. A partir de allí daremos nuestra opinión”, aseguró Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA).

Sin embargo, el experto recordó la postura negativa del organismo que representa. “Pedimos que se derogue la resolución. Su aprobación no trae consecuencias económicas para el sector, pero si tiene incidencia en la parte legal”, apuntó.

Durante el encuentro del lunes, se plantearán, además, algunos temas relacionados con la cosecha del año próximo. Entre ellos, se encuentran el color y el grado alcohólico de los vinos por venir. Sergio Villanueva, de la UVA, destacó la importancia de estos tópicos y aseguró que este es el momento oportuno para discutir sobre cuestiones estructurales.

“Ha aumentado la demanda de vino de graduación alcohólica baja y hay pedidos por parte de algunos enólogos para que se encuentre la manera de elaborar vinos más amables y acordes al gusto del consumidor”, indicó. Finalmente, otro tema que presentará el presidente del INV es la implementación de los remitos electrónicos para el transporte de la uva. “Es un sistema electrónico elaborado en conjunto entre INV, Senasa y AFIP”, comentó Guillermo García.
Edicion Rural

Los argentinos prefieren el vino tinto a la cerveza

julio 16, 2013

Según el análisis que realizó la consultora Kantar Worldpanel Argentina sobre una muestra continua de 3.500 hogares distribuidos a lo largo de todo el país, los consumidores de nuestro país compran 41 litros de vino al año en promedio, que representan un gasto anual de 630 pesos, y el rey es el tinto que concentra el 70% del volumen de mercado.

El vino logra una penetración de un 75% al ser comprado en tres de cada cuatro hogares, lo que representan aproximadamente un millón más de compradores que para la cerveza -que alcanza un 67% de penetración-.

No obstante, la cerveza se adquiere con mayor frecuencia: 1 compra cada 15 días mientras que el vino es cada 17.

Cabe destacar que el segmento del vino rosado es el que más creció en el último año aunque su consumo es relativamente muy pequeño.

Juan Manuel Primbas, country manager de Kantar Worldpanel Argentina, resalta que “el vino obtiene un muy buen desempeño en hogares con amas de casa mayores a 50 años, segmento en el cual aumenta tanto la cantidad de compradores como su compra media. Además, se destaca en hogares de 1 y 2 personas, sin hijos”.

Este es un mercado atomizado cuya marca líder no supera el 10% de participación total frente, por ejemplo, al de cervezas donde el número uno concentra casi la mitad del volumen de la categoría.

Por último hay q mencionar que una gran diferencia entre ambas bebida, es la evolución con respecto al año anterior: los vinos sumaron 600 mil hogares compradores, creciendo en volumen, mientras que la venta de cervezas cayó consecuencia de su fuerte incremento de precios por encima de la canasta de bebidas alcohólicas.
Edicion Rural

Cada vez se consume más vino premium en botellas de litro y medio

julio 8, 2013

El consumo de vino crece en la Argentina, alentado por la mayor demanda de botellas. De enero a mayo, la venta de vino fraccionado en diferentes envases creció 2,43% en el país, mientras que en botellas lo hicieron 9,25%, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Pero este año se acentúa una tendencia que se había comenzado a notar ya en 2012: crece con fuerza la venta de vinos de media y alta gama en botellas grandes, de 1,2 a 1,5 litro, frente a las tradicionales de 0,75 litro.

En los primeros cinco meses, el consumo de estas botellas llamadas “magnum” creció nada menos que un 25%, a 37,38 millones de litros, 7,6 millones de litros más que en igual lapso de 2012. Así, lograron quedarse con el 18,73% de las ventas totales, más del doble que el 7,92% de los primeros meses de 2012. En tanto, la demanda de botellas tradicionales (0,75 litro) creció 9% hasta mayo, si bien desde una base mucho mayor, a 143,1 millones de litros.

Las razones de esta tendencia son varias. En principio, en las góndolas hay más exponentes en venta que antes. “Hace unos años, la venta de estas botellas grandes estaba concentrada en muy pocas manos, una sola empresa tenía el 38% del mercado. Pero luego se sumaron bodegas más grandes, que impulsaron el crecimiento”, explicó Guillermo García, presidente del INV, que regula al sector, bajo la órbita del Ministerio de Agricultura. “Los vinos se tornan más accesibles para el consumidor, porque las botellas de 1,5 litro cuestan menos que dos botellas tradicionales. Y las bodegas se ahorran algunos insumos secos”, agrega García.

De hecho, según un sondeo de El Cronista en tres diferentes supermercados, el costo por litro de vino en estas grandes botellas es de 24% a 28% menor que el de las botellas tradicionales del mismo producto. En el caso de las de 1,2 litro, el costo se reduce (por litro) en un 17%.

“La botella es atractiva; el consumidor paga menos en proporción y queda bien al llevarla a reuniones donde sabe que se beberá más de una botella. La buena relación entre calidad y precio impulsa esta demanda. Hace cinco años casi no había de estas botellas, pero cuando las bodegas ven que un segmento crece suman productos”, aseguró Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina.

Durante 2012, la venta de estas botellas ya había aumentado 12,7%, en un contexto donde la comercialización de los envases tradicionales había caído 1,34%, según datos del INV.

Entre las bodegas pioneras en este rubro, figuran Los Haroldos y Fabre Montmayou, que hace años que elaboran en estos envases vinos de media gama, en el primer caso, y premium, en el segundo.

En el caso de Fabre Montmayou e Infinitus, bodegas mendocina y rionegrina, en ese orden, del empresario francés Hervé Fabre, no sólo se trata del precio. “Tenemos botellas Magnum desde el inicio de la bodega, a principios de los 90. El uso de botellas de este estilo es una costumbre de Bordeaux, Francia. La mayoría de las grandes marcas francesas tienen su versión Magnum, porque permite una mejor evolución de la bebida en su paso por ella, por la menor cantidad relativa de oxígeno en contacto con el vino”, explicó Julio Statakis, de Bodegas Fabre Montmayou.

“Somos precursores en este mercado, ofreciendo buenos precios de venta al público de vinos de alta gama en Magnum. Por un 46% más de dinero se puede comprar el doble de nuestro vino Fabre Montmayou Reserva Malbec”, agregó.

A mediados de los 90, también Trapiche lanzó algunos ejemplares Magnum, para su marca de alta gama Fond de Cave Reserva. Desde la bodega aclaran que les resulta más caro adquirir estas botellas, pero que lo hicieron pensando en consumos especiales, en momentos de festejo. “Además, tiene atributos muy interesantes para el vino, porque permite una evolución más lenta; da la posibilidad de tener una estiba más prolongada que, guardándolo en condiciones óptimas, se traslada a un vino más maduro, con mayor personalidad”, explica Juan Manzioni, gerente Comercial Bodegas Trapiche.

Cronista

Cada vez se consume más vino premium en botellas de litro y medio

julio 8, 2013

El consumo de vino crece en la Argentina, alentado por la mayor demanda de botellas. De enero a mayo, la venta de vino fraccionado en diferentes envases creció 2,43% en el país, mientras que en botellas lo hicieron 9,25%, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Pero este año se acentúa una tendencia que se había comenzado a notar ya en 2012: crece con fuerza la venta de vinos de media y alta gama en botellas grandes, de 1,2 a 1,5 litro, frente a las tradicionales de 0,75 litro.

En los primeros cinco meses, el consumo de estas botellas llamadas “magnum” creció nada menos que un 25%, a 37,38 millones de litros, 7,6 millones de litros más que en igual lapso de 2012. Así, lograron quedarse con el 18,73% de las ventas totales, más del doble que el 7,92% de los primeros meses de 2012. En tanto, la demanda de botellas tradicionales (0,75 litro) creció 9% hasta mayo, si bien desde una base mucho mayor, a 143,1 millones de litros.

Las razones de esta tendencia son varias. En principio, en las góndolas hay más exponentes en venta que antes. “Hace unos años, la venta de estas botellas grandes estaba concentrada en muy pocas manos, una sola empresa tenía el 38% del mercado. Pero luego se sumaron bodegas más grandes, que impulsaron el crecimiento”, explicó Guillermo García, presidente del INV, que regula al sector, bajo la órbita del Ministerio de Agricultura. “Los vinos se tornan más accesibles para el consumidor, porque las botellas de 1,5 litro cuestan menos que dos botellas tradicionales. Y las bodegas se ahorran algunos insumos secos”, agrega García.

De hecho, según un sondeo de El Cronista en tres diferentes supermercados, el costo por litro de vino en estas grandes botellas es de 24% a 28% menor que el de las botellas tradicionales del mismo producto. En el caso de las de 1,2 litro, el costo se reduce (por litro) en un 17%.

“La botella es atractiva; el consumidor paga menos en proporción y queda bien al llevarla a reuniones donde sabe que se beberá más de una botella. La buena relación entre calidad y precio impulsa esta demanda. Hace cinco años casi no había de estas botellas, pero cuando las bodegas ven que un segmento crece suman productos”, aseguró Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina.

Durante 2012, la venta de estas botellas ya había aumentado 12,7%, en un contexto donde la comercialización de los envases tradicionales había caído 1,34%, según datos del INV.

Entre las bodegas pioneras en este rubro, figuran Los Haroldos y Fabre Montmayou, que hace años que elaboran en estos envases vinos de media gama, en el primer caso, y premium, en el segundo.

En el caso de Fabre Montmayou e Infinitus, bodegas mendocina y rionegrina, en ese orden, del empresario francés Hervé Fabre, no sólo se trata del precio. “Tenemos botellas Magnum desde el inicio de la bodega, a principios de los 90. El uso de botellas de este estilo es una costumbre de Bordeaux, Francia. La mayoría de las grandes marcas francesas tienen su versión Magnum, porque permite una mejor evolución de la bebida en su paso por ella, por la menor cantidad relativa de oxígeno en contacto con el vino”, explicó Julio Statakis, de Bodegas Fabre Montmayou.

“Somos precursores en este mercado, ofreciendo buenos precios de venta al público de vinos de alta gama en Magnum. Por un 46% más de dinero se puede comprar el doble de nuestro vino Fabre Montmayou Reserva Malbec”, agregó.

A mediados de los 90, también Trapiche lanzó algunos ejemplares Magnum, para su marca de alta gama Fond de Cave Reserva. Desde la bodega aclaran que les resulta más caro adquirir estas botellas, pero que lo hicieron pensando en consumos especiales, en momentos de festejo. “Además, tiene atributos muy interesantes para el vino, porque permite una evolución más lenta; da la posibilidad de tener una estiba más prolongada que, guardándolo en condiciones óptimas, se traslada a un vino más maduro, con mayor personalidad”, explica Juan Manzioni, gerente Comercial Bodegas Trapiche.
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